Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Capítulo 16

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Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Capítulo 16

Autora YASSGY0MIE FELIX POV Han ya llevaba cuatro días desaparecido y nosotros estábamos desesperados por encontrarlo, aunque estaba vivo y Lisa […]

Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Prologo

Autora YASSGY0MIE

FELIX POV

Han ya llevaba cuatro días desaparecido y nosotros estábamos desesperados por encontrarlo, aunque estaba vivo y Lisa nos lo aseguraba, así que seguramente lo estarían reteniendo y torturando, lo presentía, pero pensar que podían estar haciéndole lo mismo que SeHun me hizo a mí me ponía los pelos de punta, solo quería que estuviese bien y pudiésemos devolverlo rápido a casa, con nosotros.

Yo, sinceramente, estaba bajo de ánimo últimamente desde que sabía que SeHun estaba vivo, vivía muy tranquilo pensando que estaba muerto, como si los demonios se hubiesen esfumado cuando él desapareció cuando JungKook lo mató. No quería volver a verlo, no quería volver a verlo, SeHun era malo y una mala persona no suele convertirse en alguien bueno de la nada.

En realidad, ninguno de nosotros queríamos verlo, Kai nos daba igual porque no nos resultaba el más problemático y al fin y al cabo ahora nos estaba ayudando, pero SeHun no.

Ese domingo YuNa nos invitó a JaeMin y a mí a comer a su casa, aunque en algún momento sentí que era algún tipo de prueba para JaeMin, porque la notaba mirar cada expresión o movimiento de él, me explicó que le había visto los ojos azules y que había conseguido desviar su atención a otra cosa, pero que estaba seguro que sospechaba algo y siendo sinceros, los demás cazadores nos habían dicho que los que menos aceptarían eso serían BeomGyu y YuNa, los hijos de BaekHyun, porque él fue muy estricto desde su nacimiento y les había inculcado en la cabeza toda esa mierda, así que teníamos que ir con sumo cuidado porque JaeMin no pensaba dejar de estar con ella por voluntad propia y yo tampoco quería, porque me gustaba mucho YuNa y los dos estábamos de acuerdo en que era lo que necesitábamos en nuestra relación.

-¿Tenemos que estar viendo los dibujos animados, JaeMin? – le preguntó YuNa acariciándome el pelo cuando me apoyé en su pecho a mirar la tele de su habitación.

-¿Algún problema? – preguntó JaeMin apoyado al otro lado de su pecho – es una serie increíble.

-Ni siquiera sabía que existía una serie de un conejo y un oso panda que son amigos y viven aventuras increíbles – dijo ella riendo y poniéndole una mano en el hombro.

-Yo por desgracia sí, ya me la he visto cuatro veces con él – dije riendo.

-Pero a ver, no vayas de víctima que te quedas embobado mirando a veces – dijo JaeMin riendo también.

-¿Encima lo estás viendo repetido? – rió YuNa – eres increíble – negó con la cabeza.

-Lo sé, gracias – dijo él acomodándose mejor y sin apartar la vista de la tele.

Podía estar viendo eso durante horas y no se cansaba nunca, era una buena serie, pero no tan exagerado como él lo hacía, aunque me gustaba verlo tan atento a los detalles, porque JaeMin se fijaba hasta en lo más pequeño, era ese tipo de novio que supo el orden en el que me ponía los anillos de la mano después de la primera vez acostándonos.

-Es que podríamos estar haciendo cosas mucho mejores ahora mismo, JaeMin – le dije en un suspiro y abrazando a YuNa por la cintura.

-¿Mejor que ver esta maravilla que nos regala Disney Channel? Lo dudo mucho, cariño – bromeó él.

YuNa y yo nos miramos de reojo y sonrientes, tenía una sonrisa preciosa.

-Bueno, pues déjalo con su serie – dijo YuNa acercando sus labios a los míos para besarme.

Yo sonreí y levanté la cabeza de su pecho para poder besarla mejor, adoraba como besaba YuNa, como si fuese lo más importante en ese momento, ya se le podía estar desmoronando todo ahí fuera, que se concentraba en el beso y solamente en eso.

-¿Por qué hacéis eso? – preguntó JaeMin fingiendo estar ofendido – siempre me hacéis lo mismo – rió mirando como nos besábamos.

-Deja de llorar – le dije yo agarrando su mano para que la pusiese en mi cintura y nos besase él también.

Nos entretuvimos besándonos entre los tres, los labios, el cuello, las clavículas de JaeMin, nuestras manos pasaban por el cuerpo del otro toqueteándolo de manera fogosa y adictiva, pero yo no podía dejarme llevar demasiado porque había ido ahí a rebuscar entre las cosas de ChaerYeong porque la teníamos como máxima sospechosa que podría tener a Han en algún sitio.

Así que solo esperaba la señal y esta llegó cuando RyuJin entró en casa y JaeMin escuchó la puerta con sus sentidos de lobo, así que me apretó el brazo disimuladamente para que me preparase y le quitó la camiseta a YuNa para que se le hiciese más difícil salir de la habitación, porque JaeMin a la hora de distraer a la gente era un experto.

-¿Hay alguien en casa? – gritó RyuJin – necesito subir unas cosas del sótano y pesan mucho.

YuNa suspiró molesta y JaeMin le sonrió.

-Si quieres voy yo – le dije dejando la mano en su abdomen.

-Sí, mejor – me dijo JaeMin abrazándola por la cintura con fuerza – nosotros te esperamos aquí, venga, vete – me puso la mano en la cara y me empujó hacia atrás en broma.

YuNa rió un poco y yo me levanté de la cama para ir a “ayudar” a RyuJin.

JaeMin me guiñó un ojo al salir y sonreí cerrando la puerta, era mi novio, pero aún me tiraba la caña como si no lo fuésemos y me tratase de conseguir.

Cuando estuve fuera, RyuJin acabó de subir las escaleras y me sonrió al verme.

-¿Sigues teniendo agujetas? – le pregunté en broma y ella me enseñó el dedo del medio abriendo la puerta de la habitación de ChaerYeong.

RyuJin, el día de después de pasar la noche con HyunJin, dijo que tenía agujetas y estuvo dos días con ellas, ya habían pasado cuatro así que supongo que estaría bien.

-¿Qué buscamos exactamente? – le pregunté cuando ella se sentó en el escritorio.

-Cualquier cosa, Felix, lo que sea, alguna mancha, algún papel, ropa sucia, lo que sea – me dijo ella abriendo sus cajones – ¿no puedes captar la esencia de Han?

-Sí, me cuesta, pero creo que si me concentro podré hacerlo – dije abriendo su armario, donde tenía millones de prendas colgadas en los percheros y ordenadas por colores, como Han, tal para cual.

Removí un poco su ropa sin desordenarla y capté esa esencia de la que me hablaba RyuJin al sentir el olor de una de las chaquetas de ChaerYeong.

-RyuJin – le dije para que se acercase y cogiendo esa chaqueta para olerla bien – es sangre, huele a sangre.

-Pero está limpia, no hay manchas – dijo ella buscando alguna.

-Pero lo siento y es de Han, estoy seguro – dije mirándola fijamente a los ojos y ella asintió con la cabeza conforme me creía.

-Vale, sigue buscando, miraré en su baño – me dijo y asentí mirando como se llevaba la mano al pecho y hacía una arcada – RyuJin.

-Un momento – salió corriendo al baño y la oí vomitar en el váter.

-Oye, RyuJin – entré con ella y me puse detrás suyo para cogerle el pelo rosa y que no se manchase – ¿estás bien?

-Sí – asintió con la cabeza – no sé que ha pasado, ha sido de repente – dijo tirando de la cadena y yo fruncí el ceño extrañado.

-¿Seguro que estás bien? Tienes la cara blanca – le dije ayudándola a levantarse del suelo.

-Sí, sí – sonrió y se mojó la cara con agua – sigamos buscando.

Yo asentí levemente y la dejé en paz para seguir rebuscando en el armario de ChaerYeong algo, lo que fuese y que pudiese ayudarnos.

HAN POV

No sabía cuánto tiempo llevaba allí, para mí todas las horas eran iguales, a oscuras y con JunMyeon entrando y saliendo algunas veces, haciéndome preguntas de las cuales yo no sabía la respuesta, solo sabía que estaba vivo porque RyuJin se lo dijo a HyunJin, pero nada más, solo que él no me creía porque, “lo mismo le decía Felix a SeHun”.

No sé porque se pensaría que no le diría donde estaba SeHun, a mí me daba igual lo que hicieran con él, se lo habría dicho para no tener que aguantarlo torturándome con la luz del sol después de quitarme el aniño, haciéndome cortes con cuchillos de plata y salpicándome con verbena todo el rato, además no podía conectar con nadie mentalmente, estaba muy débil y no podía pedir ayuda.

Mi cuerpo tembló al oír sus pasos acercarse de nuevo, solo esperaba que esa vez me trajese algo de sangre que beber, porque me estaba deshidratando.

-Han – fue ChaerYeong la persona que se puso frente a mí y la miré esperando que esa vez fuese ella la que me hiciese cualquier cosa, no me había tocado, pero sí se había quedado mirando cómo su padre lo hacía todos – tenemos que irnos rápido.

-¿Qué haces? – le pregunté mirando cómo desataba las cuerdas que mantenían mis muñecas en la silla y estaban impregnadas de verbena.

-Sacarte de aquí – me dijo usando su navaja para hacerlo – pero tenemos que irnos antes de que mi padre logre escapar – me explicó y yo fruncí el ceño sin saber qué pasaba, pero no dije nada más y dejé que me desatase – vámonos – me dio la mano para que me pusiese en pie con su ayuda – tengo el coche fuera.

Yo asentí, ella me pasó un brazo por sus hombros, me puso el anillo de día en el dedo y me metió en la parte de detrás de su coche.

-Han, mírame – me agarró la cara con las manos antes de cerrarme la puerta – necesitas sangre, ¿Verdad?

-Sí – asentí con la cabeza y ella se remangó la camiseta.

-Vamos, tienes que coger fuerzas – la acercó a mis labios y miró hacia la puerta de esa infernal casa – no pasa nada, muerde si miedo, por favor – me suplicó ella, como si así compensase lo que su padre había hecho.

Yo miré su muñeca y los ojos se me enrojecieron un poco al sentir el suave aroma de su sangre, la miré de reojo y me asintió con la cabeza para que lo hiciese, así que cogí con una mano su brazo y con la otra su mano para agarrarla bien y poder clavar los colmillos en el lugar correcto para no hacerle daño y que fuese poca sangre, no demasiada.

-Será muy poco – le aseguré pasándome la lengua por los labios.

-Tenemos sangre en casa de cuando HueningKai se transformó – me dijo ella apoyando su otra mano en mi pierna y esperando a que mordiese.

Asentí con la cabeza, saqué los colmillos y los clavé en su muñeca para beber un poco de su sangre, al entrar en contacto con esta noté como mi cuerpo empezaba a recuperarse, ya no dolía tanto, no estaba tan cansado y las heridas empezaban a curar más rápido.

-Gracias – le dije apartándome de ella y bajándole la manga con cuidado – no tienes por qué llevarme a tu casa, tu padre puede encontrarnos – le dije mirando la puerta cerrada.

-Tienes razón, ¿dónde te llevo? – me preguntó cruzándose de brazos para cubrirse un poco del frío.

-Hay una mansión en el bosque, vivo ahí, me estarán esperando – le dije mirándola fijamente a los ojos, esos que transmitían culpa y arrepentimiento, pero no estaba enfadado con ella, no podía estarlo.

-Te han estado buscando todos estos días – me aseguró ella y sonreí un poco.

-En el fondo no pueden vivir sin mí – bromeé yo sonriendo.

-¿Conduzco y me guías? – me preguntó y asentí.

Ella se sentó en el piloto y arrancó el coche, yo fui guiándola por dónde tenía que ir hasta que llegásemos a la mansión de los vampiros, por el camino ella me dijo que había tenido que encerrar a su padre para que la dejara sacarme de allí y que intentaría hablar con él, también que esa mansión la había visto alguna vez patrullando el bosque, pero siempre pensó que estaba abandonada porque era realmente vieja.

-Vale – suspiré frente a la puerta de la mansión – dame la mano y detrás de mí.

-¿Por qué? – preguntó dándomela y obedeciendo.

-Porque Lee Know tiene serios problemas de ira y se come a la gente, seguramente esté enfadado contigo así que puede que intente atacarte, pero no es él, es su vampiro, ¿vale? – la tranquilicé para que no se asustase del Lee Know que ella conocía.

Asintió con la cabeza y yo abrí la puerta de casa, sus voces se oían en la cocina así que caminé hacia allí y los encontré a todos alrededor de la isla de la cocina hablando y planeando cualquier cosa.

Miré a Lee Know, que parecía algo molesto, pero controlado, así que dejé de apretar tanto la mano de ChaerYeong.

-Han – Chan me miró sonriente y les sonreí a todos.

Ellos se acercaron a abrazarme y a decirme lo preocupados que estaban y que me estaban buscando desesperados, pero JunMyeon se encargó de que no pudiesen rastrearme, tenía la casa rodeada con cenizas de madera de serbal para que no pudiesen rastrearme y anulasen cualquier conexión mía con el exterior.

-¿Qué hacéis todos aquí? – preguntó ChaerYeong mirando a sus amigas, a YeonJun y HueningKai.

-Lo sabemos desde hace unos días – le contestó YeJi sonriendo un poco.

ChaerYeong se acercó a abrazar a HueningKai, muy contenta de que estuviese bien.

-Pues íbamos a ir a por ti ahora mismo – dijo HyunJin pasándome una bolsa de sangre y mirando a ChaerYeong.

-¿Vosotros me escucháis cuando os hablo? – les pregunté a todos – os dije que pasase lo que pasase no la tocaseis.

-No la íbamos a tocar – dijo JaeMin – íbamos a hablar.

-A charlar – siguió HyunJin.

-Conversar – dijo JaeMin.

-Dialogar – dijo de nuevo HyunJin.

-Compartir experiencias.

-Emociones.

-Acontecimientos – JaeMin le guiñó un ojo a ChaerYeong.

-Íbamos a torturarla, que no te engañen – dijo al final Lee Know sirviéndose sangre en un vaso.

-Tu bro es un bocazas, amigo – le dijo JaeMin a HyunJin, que le dio una colleja a Lee Know.

-Mueve la mano un milímetro más y me pongo tus dientes en un collar, HueningKai – todos nos giramos hacia Jeno, que miraba como HueningKai intentaba coger una galleta – avisado quedas.

-Compartir es vivir – contestó él cogiéndola igualmente y defendiéndose del puñetazo de Jeno – Han – me miró – es el momento de darle el beso a la chica – sonrió.

-Exacto – dijo HyunJin asintiendo con la cabeza – te ha salvado del secuestro, es el momento.

Yo alcé las cejas mirándolos.

-Hermano, vas atrasado, dijimos que cuando yo besase a Lia tú besarías a ChaerYeong, voy a ser abuelo y tú seguirás sin besarla – me dijo Lee Know.

-¿Podéis cortaros un poco que está justo aquí? – les pregunté señalándola con el pulgar a mi lado.

-Claro, tío, lo siento – carraspeó HyunJin.

-Deberías descansar, JungKook irá esta noche al hospital a por dos enfermeros más a los que sacrificar, iremos a pararlo – avisó Chan mirándome sonriente.

Yo asentí y me fui a mi habitación, llevándome a ChaerYeong conmigo para que no se quedase sola con ellos porque podía acabar por volverse loca.

La dejé en mi habitación y me metí en mi lavabo para darme una ducha y relajarme un poco, habían sido cuatro días muy largos y estaba cansado.

Cuando me duché me puse unos pantalones de chándal y una sudadera ancha y encontré a ChaerYeong sentada en el borde de mi cama y mirándome desde allí, con cara de preocupación y arrepentimiento.

-Deja de mirarme así, no estoy enfadado contigo – le dije sonriendo un poco y sentándome en mi cama.

-Deberías – me dijo girándose a mirarme.

-Pero no lo estoy – apoyé la espalda en el cabezal y la miré son una amable sonrisa en mis labios.

-¿Por qué? – se movió en la cama para sentarse con las piernas cruzadas en el colchón y ubicada hacia mí.

-Porque no puedo estarlo, soy completamente incapaz – me lamí los labios y ella frunció el ceño – ¿qué pasa? ¿Qué en ese libro vuestros padres os explican como matarnos, pero no cómo es nuestra vida?

-Básicamente – sonrió un poco y se puso un mechón de pelo detrás de la oreja – pero para eso ya estás tú – encogió los hombros.

-No puedo estar enfadado contigo porque estoy destinado a enamorarme de ti toda mi larga vida de vampiro – le dije en un suspiro y ella me miró sin entender nada.

-¿Algo así como una pareja destinada? – frunció el ceño.

-Más o menos – ladeé la cabeza y puse una mano en su rodilla doblada y cubierta por esos tejanos negros que tan bien le quedaban – en los vampiros hay réplicas, no parejas destinadas.

-¿Y qué es eso?

-Digamos que no es la primera vez que veo tu aspecto en los cuatrocientos años que tengo – sonreí – las réplicas sois calcos, exactamente iguales físicamente y yo siempre me enamoraré de ellos.

-Entonces, ¿he existido antes?

-Tú no, alguien igual que tú.

-¿Y te enamoraste?

-Sí, pero ya hace bastantes años – le expliqué.

-¿Y ahora?

-¿Ahora qué?

-¿Ahora lo estás?

-Ahora lo estoy – dije con seguridad y firmeza, porque a parte de estar condenados a enamorarnos, estábamos condenados a hacerlo en cuestión de días y eso era lo peor, sobre todo si no te lo correspondían.

-Lia, YeJi y RyuJin también son réplicas, ¿no? – ella puso su mano sobre la mía que aún estaba en su rodilla.

-No – negué con la cabeza – solo HyunJin tiene una réplica como yo, esa sí que es RyuJin – le expliqué y ella asintió con la cabeza mientras asimilaba e interiorizaba todo lo que le estaba diciendo.

Se me quedó mirando unos segundos, como si mis ojos le diesen más respuestas que mis palabras, yo no le aparté la mirada y disfruté de esos segundos en los que solamente me prestaba atención a mí y le daba igual lo que pasara alrededor.

-Podrías haberme besado cuando quisieras, lo sabes, ¿verdad? – me preguntó recolocándose el pelo con algo de nerviosismo.

-Solo esperaba a que lo hicieses tú – encogí los hombros y cuando vi que sonreía un poco yo también lo hice.

-¿Esperabas? – alzó las cejas.

-Espero – reí un poco – de hecho, ahora mismo lo estoy esperando, a que me calles con un beso y te quede a lo película de…

 Y lo hizo antes de que acabase de hablar, me calló a lo película de cine cliché, plantando sus suaves y deseados labios sobre los míos.

Yo sonreí sin separarme de ellos y sentí ese escalofrío recorrerme todo el cuerpo cuando nuestras leguas se encontraron, un escalofrío que me produjo felicidad y alegría por tenerla por fin besándome de esa manera tan adictiva y profunda, abarcando toda mi boca con su lengua y con mano agarrándome la nuca.

Nos movimos un poco, porque definitivamente esa no era una buena posición para besarnos, y nos tumbamos en la cama, ella en el colchón y yo sobre sus piernas, para tenernos más cerca y poder disfrutarnos mejor el uno del otro, porque había estado esperando tanto ese momento que sentía que se me iba a salir el corazón del pecho en cualquier momento.

-Necesitas descansar, Han – me dijo ella acariciando la parte de detrás de mi cabeza – parece que será una noche larga y llevas cuatro días secuestrado – sonrió débilmente.

-Sí, tengo un poco de sueño – admití sonriendo y dejando otro suave beso en sus labios.

Después apoyé mi cabeza en su pecho, que subía y baja lentamente y cuando cerré los ojos encontré toda mi paz en ese subir y bajar y en sus manos acariciándome el pelo hasta quedarme dormido.

LEE KNOW POV

La noche iba a ser una verdadera mierda, porque caía una fuerte tormenta sobre nosotros de nuevo y el hospital estaba colapsado, pero JungKook estaba ahí, captábamos su esencia, estaba muy cerca y eso me ponía los pelos de punta.

-Parad – dijo YeJi parando de caminar en seco y mirando su móvil – BeomGyu y YuNa están aquí – dijo colgándose bien el arco – BeomGyu se encuentra mal, lo están llevando a hacerse unas pruebas.

-Tenemos que sacarlos de aquí – JaeMin tiró el cigarro al suelo.

-Van a intentar mataros si ve quienes sois – dijo RyuJin con seguridad.

-Bueno, pues vamos a por ellos en forma de humanos, los ponemos a salvo y entramos otra vez – dijo JiSung mirándonos a todos.

-Que alguien vaya a por BeomGyu y YuNa con ellos dos – dijo Chan.

-Yo iré con ellos, tú diriges para ir contra JungKook y yo para rescatar a los novios de estos dos – dijo Jeno acercándose a nosotros – vamos.

Nos cogió a la mitad del grupo, porque no sabíamos lo que podía estar pasando y tal vez necesitásemos defendernos.

-Que fuerte, Jeno me ha querido en su equipo – dijo HueningKai a mi lado.

-Claro, tío, si necesito un cebo me costará menos tirarte a JungKook para que te coma porque te recuerdo que se alimenta de vampiros – le dijo Jeno desde delante y reí.

Él suspiró y entramos por una puerta de atrás, porque Jeno la arrancó sin pensárselo, yo dejé que todos entrasen primero, estaba nervioso, porque ahí había mucha sangre, era un hospital, pero por suerte estaban Lia y HyunJin conmigo, con ellos me controlaba mejor que con cualquier otra persona.

-¿Y dónde hacen las analíticas de sangre en este hospital? – pregunté yo – tío, que hace más de quinientos años que no vengo, esto ha evolucionado mucho.

-¿Crees que lo sé? – sonrió Jeno – improvisamos.

-¿Sabéis que me ha pasado hoy? – nos preguntó HyunJin mientras caminábamos por los pasillos del hospital sintiendo ese mal presentimiento, había muy poca gente y apenas se escuchaba algo – os lo voy a explicar, me estaba duchando y tenía los ojos cerrados porque sino el champú me entra en los ojos y chungo, tíos, muy chungo – empezó a hablar él – total… – antes de que siguiera se nos apagaron todas las luces y nos quedamos a oscuras – claro, gracias, ahora que se abra el telón para que pueda continuar.

Mis ojos se acostumbraron enseguida, porque los sobrenaturales podíamos ver en la oscuridad y escuché gritos en la parte de arriba.

-Lia – murmuré agarrándola del brazo para que se acercase a mí, a mi otro lado HyunJin cogió a RyuJin y dejó a HueningKai detrás de él.

-Alguien se está acercando – dijo Jeno avanzando un par de pasos.

Todos nos sobresaltamos cuando oímos los dos fuertes grujidos de Chan y JungKook y después como peleaban arriba.

-Sí, es una familia entretenida – dije yo ladeando la cabeza.

-Se llevan bien, sí – siguió HyunJin.

-Pues imaginaros las comidas familiares – bromeó JaeMin.

Yo agarré con fuerza a Lia cuando vi aparecer por uno de los pasillos a un lobo de JungKook, junto a tres de sus vampiresas, a él no lo conocía, pero sí a Sana, NaYeon y Mina, que nos miraban con esas prepotentes sonrisas de tenerlo todo bajo control.

-¿A qué venís? – preguntó el lobo escondiendo sus colmillos.

-¿A por esto? – otra vampiresa, Tzuyu, tiró el cuerpo inconsciente de BeomGyu a una esquina.

JiSung rugió en alto sacando los dientes y con los ojos amarillos intensos.

-Espera, JiSung – le dijo JaeMin con los ojos azules.

Jeno se crujió el cuello y cuando abrió los ojos ya los tenía rojos y se abalanzó hacia ellos con sus dos lobos.

-Madre mía, entre lobos y brujas tenemos toda la gama de colores en el equipo – bromeó HyunJin con los colmillos fuera de sus labios para empezar a pelear.

Arriba Chan y JungKook continuaban su pelea a vida o muerte y cuando HyunJin fue a pelear yo miré a Lia, que miraba hacia otro pasillo vacío y con una luz parpadeante, fruncía el ceño y ladeaba la cabeza, como si estuviese viendo algo ahí.

-Lia – la agarré de los hombros.

-YuNa está allí – dijo señalando el pasillo y cuando miré estaba vacío – encerrada.

-Vale – asentí con la cabeza – vamos a por ella.

Le agarré la mano y dejé que fuese ella quién me guiase por ese solitario y escalofriante pasillo, ella parecía guiarse por su instinto y las sensaciones hasta quedar frente a una puerta.

-Lee Know – me avisó ella girándose a mirar detrás de mí.

Yo me giré y sin pensármelo metí mi mano en el pecho de esa vampiresa, atravesando toda su piel y huesos para agarrarle el corazón, que latía con fuerza, y sacárselo del pecho, acabando con su vida.

-Qué asco – dijo Lia intentando abrir la puerta.

Yo tiré el corazón al suelo y la arranqué, allí estaba YuNa, tal y como había dicho Lia, pero no como esperaba, porque nada más abrir, ya me apuntaba con su arco y su flecha a la frente, así que retrocedí unos pasos con la mano en alto.

-YuNa, para – Lia se puso entre ambos.

-Es un vampiro – le dijo apuntándole a ella.

-Lo sé, pero no es de los malos, todos ellos los son, vampiros y hombres lobo, pero están de nuestro bando, como BlackPink – le explicó ella, pero YuNa no estaba muy convencida de eso.

-Sigue siendo un vampiro.

-Y yo una bruja – dijo Lia y YuNa la miró con sorpresa – además una bruja negra, soy la hija de Jennie, a la que buscamos.

-A ti te necesitamos, pero a él no.

-Venga ya, te acabo de salvar la vida – le dije rodando los ojos.

-YuNa, por favor – le suplicó Lia – son de los buenos.

-Mataron a mi madre y a mi padre, Lia – dijo ella.

-No fuimos nosotros, fueron los de JungKook – le aseguré yo – te lo prometo.

-¿También vas a matar a JaeMin y Felix? Porque son un lobo y un vampiro – le informó Lia y ella tragó saliva – además, no es el momento, YuNa – le dijo bajándole el arco poco a poco – han herido a tu hermano y está grave.

-¿Qué? – preguntó asustada – ¿dónde está?

Lia la agarró de la mano y salimos de ese pasillo hacia donde estaban peleando, o almenos lo estaban, porque ahora estaba vacío.

Miré el rastro de sangre de BeomGyu hacia otro de los pasillos y fuimos por allí, pero también vacío, aunque noté como alguien intentaba meterse en mi cabeza y era HyunJin, así que lo dejé entrar y me dijo que estaban en el quirófano, un par de pasillos más adelante, que picase seis veces para saber que éramos nosotros.

Yo avisé a las dos chicas y las guié por la oscuridad hacia ese quirófano, hice lo que HyunJin me dijo y entramos a ese quirófano vacío y que tenía las luces de emergencia escondidas.

Estaban todos allí, incluso Chan, que aún se curaba de las heridas de JungKook, BeomGyu estaba consciente, pero revolviéndose y gritando de dolor en el suelo y yo, aunque todo estuviese lleno de sangre, no quise nada de esa sangre, ni un poquito.

En una esquina estaba Jennie de rodillas, con los ojos cerrados y las palmas de sus manos hacia arriba, mientras recitaba cosas en latín, así que Lia se acercó a ella.

-Para, JiSung – le dije agarrándolo del brazo cuando lo vi muy nervioso por la situación – relájate, verte nervioso no lo ayuda en nada – lo puse al lado de YuNa, que observaba la escena asustada y completamente paralizada.

-YuNa – Felix le agarró la mano y me asintió con la cabeza conforme él se quedaba con ellos.

Yo me arrodillé en el suelo y apoyé la cabeza de BeomGyu en mis rodillas mientras agonizaba de dolor.

-¿Por qué no te lo quieres comer? – me preguntó Jeno.

-Porque tiene veneno de vampiro dentro – murmuré flojito, porque todos sabíamos lo que eso significaba.

-Tenemos que quitarle el dolor, aunque sea un poco para llevarlo a casa – dijo JaeMin de rodillas a un lado de su cuerpo.

-Siente mucho dolor – dijo HyunJin agarrándole una pierna para que se quedase quieto.

-Lo haremos juntos – le dijo Jeno a JaeMin.

Él asintió con la cabeza y Chan se arrodilló a aguantarlo también. Puse mis manos a ambos lados de su cabeza, JaeMin le dio una mano y Jeno otra para empezar a pasar el dolor de BeomGyu a sus cuerpos, admiré como la sangre negra corría por sus venas, por debajo de la tinta de sus tatuajes.

YuNa observó a JaeMin sorprendida, pero no en contra de aquello, ni decepcionada, porque estaba ayudando a su hermano.

-Para – Jeno le soltó la mano y agachó la cabeza para cerrar los ojos con fuerza – JaeMin, para – le gritó apartándolo de golpe, si absorbían demasiado dolor, podían morir ellos – ya está mejor.

-Sí – asentí con la cabeza y le quité el pelo de la frente.

Jennie se levantó del suelo tocándose la sangre de la nariz con los dedos y vino con nosotros.

-Estamos solos en el hospital – nos aseguró ella – lo hemos conseguido, hemos frustrado su plan y no ha sacrificado a ningún médico.

-Ha matado a algunos, pero no cuentan como sacrificio – dijo Lisa con los brazos cruzados sobre su pecho.

Yo dejé que BeomGyu se moviese cuando JiSung volvió a arrodillarse en el suelo, BeomGyu dejó que lo acunará entre sus brazos y JiSung nos miró a todos.

-Tenemos que irnos a casa – dijo él acariciándole la cabeza con cariño – ya.

Todos asentimos y si no fuera porque RyuJin se apartó de todos corriendo para vomitar, todos la miramos sorprendidos y preocupados, porque tenía una clara mueca de dolor en su rostro y se tocaba el abdomen con fuerza.

-Esta mañana también ha vomitado – dijo Felix sin dejar de mirarla.

-Lleva encontrándose mal un par de días – nos informó YeonJun.

-Estoy bien – dijo ella caminando hacia nosotros – ya está, solo… – cayó de rodillas y se tocó la barriga con fuerza.

-RyuJin – HyunJin corrió hacia ella y la abrazó – vamos a casa, ¿vale?

-Un momento – Chan se puso en pie y miró a Jeno, que se levantó con él – está latiendo un corazón de más – miró a RyuJin, que tenía la cabeza apoyada en el pecho de HyunJin.

-Mira, cariño, tienes dos corazones, eso es una pasada – le dijo HyunJin riendo.

-Bro, creo que no se refiere a eso – le dije yo levantándome del suelo.

Jeno se acercó a RyuJin y le pidió permiso para tocarle el abdomen, su cara lo dijo todo, no hicieron falta palabras, pero aún así lo dijo.

-Un hombre lobo – dijo – estás embarazada de un hombre lobo.

-¿Qué? – preguntaron ella y HyunJin a la vez – no puede ser – dijeron.

-Madre mía – suspiró YeonJun – mi hermana embarazada de un lobo, lo que me faltaba – susurró – yo quiero irme a casa ya, YeJi.

-RyuJin, ¿con quién te has acostado? – le preguntó HyunJin con calma y ella negó con la cabeza – no me voy a enfadar, pero tienes que decírnoslo, ese hijo no es mío, soy un vampiro.

-HyunJin – lo miró a los ojos – solo contigo – le aseguró – te lo prometo, HyunJin, solo contigo.

-¿Para que mierdas compramos condones, HyunJin? – le preguntó Han.

-¿Está embarazada de un lobo habiendo follado solo conmigo y me vienes con esas? – le dijo HyunJin aguantando a RyuJin.

-Vale – Chan suspiró y nos miró a todos – mantengamos la calma – todos asentimos – vamos a irnos a casa a tratar de curar a BeomGyu y tumbar a RyuJin en una cama para que las brujas la miren, ¿entendido?

-Sí – dijimos todos.

Yo agarré la mano de Lia y JiSung cogió a BeomGyu con sus brazos, pero estaba más preocupado por RyuJin, o mentía, o HyunJin la había dejado embarazada de un lobo y eso no era ni de lejos normal.

Solo observé como Jeno le agarraba una mano a RyuJin para guiarla a la puerta y aprovechó ese gesto para quitarle algo de dolor.

-En el fondo, el chucho rabioso tiene buen corazón – dijo HueningKai caminando detrás de ellos.

Yo me metí con Lia en el coche y todos decidieron ir a casa de los cazadores, porque sería donde estarían más cómodos.

Metimos a BeomGyu en una habitación y volvieron a quitarle algo de dolor, porque volvía a intensificarse, a RyuJin en la suya, que se quedó dormida enseguida, allí, los cazadores que aún no sabían nuestro secreto, tampoco se sorprendieron, porque en el fondo se lo esperaban, y nos dejaron pasar sin problema.

-Oye – Chan se alejó de la cama de BeomGyu y vino hacia JaeMin y hacia mí – id con HyunJin un rato, está en la habitación de RyuJin, no quiero que esté solo y no puedo dejar a BeomGyu.

Nosotros asentimos y fuimos a la habitación de RyuJin, ella dormía en la cama, un sueño profundo que le habían inducido las brujas para que descansase, HyunJin estaba sentado en un sofá a su lado, con los codos en las rodillas y las manos entrelazadas, donde apoyaba la frente con los ojos cerrados y moviendo la pierna en un gesto nervioso.

-Mi amor – JaeMin le tocó el brazo y HyunJin nos miró desde abajo.

Nos sentamos uno a cada lado y él la miró suspirando.

-¿Te la crees? – le pregunté yo.

-Sí – asintió con la cabeza – hemos follado todos los días y pasado las horas juntos, si me ha engañado es con uno de los cazadores, que lo dudo, o con uno de la manada de Jeno, no me mentiría diciéndome que no, me acabaría enterando tarde o temprano.

-Vamos, que te has metido en su cabeza para saberlo – afirmó JaeMin mirándola también.

-Puede – encogió los hombros – no sé, sé que está mal, pero me ha salido solo – se justificó – solo he estado yo con ella – se apoyó en el respaldo.

-¿Y por qué un lobo? – pregunté yo.

-No tengo ni puta idea, tíos, ni puta idea – se frotó la cara con las manos y suspiró profundamente.

-Bueno, nos quedamos aquí contigo – le dije rodeando su cuello con mi brazo y haciendo que se apoyase en mi hombro.

-Sí, bro, si creo que YuNa me odia – rió JaeMin apoyándose en su costado – mejor peleamos mañana.

Continuara…

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