Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Capítulo 25

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Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Capítulo 25

Autora YASSGY0MIE YEJI POV Toda la noche habíamos estado buscando a HyunJin por el bosque, pero no lo encontramos por ningún […]

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Autora YASSGY0MIE

YEJI POV

Toda la noche habíamos estado buscando a HyunJin por el bosque, pero no lo encontramos por ningún sitio y mi hermana estaba de parto, así que algunos volvimos a la mansión donde estaba ella sola con HueningKai y habían pasado la noche allí, con Jennie y Lia cerca por si paría antes de lo previsto.

-Espera, tía – me dijo mi hermano quedándose frente a la puerta – que vamos a ser tíos.

-Sí, y yo abuelo – dijo mi padre en un suspiro – almenos en mi conciencia.

-Será solo ahí – le aseguró mi hermano – ni siquiera yo dejaría que lo vieses.

-Cálmate – le dije empujándolo dentro de la mansión – y tú calladito – le dije a mi padre empujándolo también.

Los dos suspiraron y entramos en casa corriendo, estábamos nerviosos, nuestra hermana estaba de parto y era para estarlo, pero además preocupados, porque no sabíamos lo que nos esperaría con ese bebé.

-Oye – oímos la voz que habíamos querido oír en la otra punta del pasillo y nos giramos.

HyunJin estaba desnudo de pie y caminando hacia nosotros.

-Bro, ponte algo, no tengo la necesidad de verte desnudo – le dijo mi hermano señalándolo.

-¿No te gusta, cariño? – le preguntó HyunJin sonriente.

-Ay por dios – suspiré apartando la mirada – papá, llama a Chan y dile que está aquí – le ordené.

-Empiezo a comprender a mi hija – dijo él ladeando la cabeza y yéndose con el teléfono en la mano.

-Entra, Daniel está apunto de salir – le dije a HyunJin, empujándolo dentro de la habitación de mi hermano.

-HyunJin – gritó Lia al verlo desnudo.

-Joder, el perdido por el bosque he sido yo, no vosotros, solo es un culo y una polla, tanto HyunJin tanto HyunJin – gritó desesperado – hola, mi amor – saludó a RyuJin sonriente y cerró la puerta.

Mi hermano y yo nos sentamos en el suelo a esperar con impaciencia, ansiábamos verlo ya, igual que ansiábamos que todo eso acabase, esa noche, según Chan y si todo salía bien, nos iríamos a por JungKook, era el cumpleaños de HyunJin y le tocaba matarlo, aunque no sabíamos que haríamos en el momento en el que intentase suicidarse, creo que Jennie y Lia tenían controlado eso, pero no estaba segura.

Antes de que la puerta volviese a abrirse, volvieron todos y se sentaron con nosotros, porque también estaban deseando que saliese de una vez el niño, además se les notaba nerviosos por lo de esa noche, porque todos estábamos algo perdidos.

Cuando oímos el llanto de un bebé todos miramos a la puerta y esta tardó un par de minutos a abrirse con HyunJin ya vestido y algo entre sus brazos.

-A ver, me lo esperaba más feo – admitió mirando al bebé.

-Coño, pues ya ha salido guapo para ser tu hijo – bromeó Jeno mirándolo – ¿está bien RyuJin?

-Sí, podéis entrar a verla si queréis – nos dijo sonriente y mirando al niño.

Se le veía feliz, contento por eso, y yo también lo estaba por mi hermana, porque ella también era feliz con HyunJin y si estaba con él siempre lo sería.

Entramos a ver a mi hermana y HyunJin le dio al niño, ella estaba animada, aunque algo cansada, pero nos explicó a todos como había sido el parto y lo bien que se sentía ahora, incluso dejó que mi padre entrase y cogiese entre sus brazos a Daniel unos minutos, lo que me alegró mucho, la verdad.

Cuando todos ya habían hablado con ella, decidimos dejarla descansar, a ella y a HueningKai que se fue a la cama a dormir, pero yo me quedé con ella, porque el niño no dejaba de llorarles y los estaba viendo algo agobiados a los dos.

-¿Queréis que me lo lleve un rato y descansáis? – les pregunté a ambos.

-Pues me harías el favor de tu vida, hermanita – admitió RyuJin haciendo una mueca de cansancio.

-Dame – cogí a Daniel con cuidado y lo acuné entre mis brazos, olía bien, a bebé, siempre me gustó ese olor – descansad, yo me encargo – les dije caminando hacia la puerta.

Ellos me sonrieron y yo me llevé a Daniel a la habitación, donde se estaba duchando Chan, me senté en la cama, apoyé la espalda en el cabezal y miré al niño llorar y mover sus manos al azar.

-Vamos – lo moví un poco – deja de llorar, pequeño – le cogí una de las pequeñas manitas que tenía y él me agarró el dedo con fuerza.

Lo balanceé mientras le cantaba algo, eso que siempre nos cantaba nuestro padre cuando éramos pequeños y nos metía en la cama a dormir, yo siempre me quedaba dormida al instante, pero aun así recordaba la canción y pareció que a Daniel le gustó, porque se calló y se quedó dormido agarrado a mi dedo.

-Que bien se te da esto de los niños – bromeó Chan saliendo del baño y secándose el pelo con la toalla.

-Me gustan mucho – le dije yo dejando que se sentase a mi lado – además, siempre he tenido buena mano para ellos – sonreí y él apoyó su cabeza en mi hombro para mirar a Daniel.

-Ha salido guapo – dijo frunciendo el ceño, como si eso le extrañase.

-Sí – sonreí de nuevo y moví un poco mi dedo, pero sin despertarlo.

Chan se distrajo tocándole los pies con cuidado y suavidad, aunque no me lo hubiese dicho, por como lo tocaba y lo miraba sabía que a él también le gustaban los niños.

-Chan – le dije en un suspiro – mi hermano le va a pedir a Jeno que lo convierta en lobo – lo informé.

-Lo sé, ya se lo ha pedido y me lo ha dicho Jeno – me dijo él – ¿y qué?

-No, nada, que he estado pensando y yo también quiero – tragué saliva – pero no un lobo.

-¿Un vampiro? – sonrió y asentí con la cabeza – es la mejor opción, la inmortalidad es genial – rió un poco.

-Por eso – admití – quiero convertirme, ¿me ayudarás?

-Cuando no tengamos al niño y te lo puedas comer – bromeó acariciándole la cabeza a Daniel.

Yo asentí con la cabeza conforme con eso, porque también había hablado con mi padre y me aconsejó que lo hiciese, que era mil veces mejor que ser un simple humano y a mi no me desagradaba la idea.

RYUJIN POV

Yo me encontraba increíblemente bien, mi cuerpo se había curado y vuelto a la normalidad rápido y a la perfección, lo que agradecía mucho porque empezaba a cansarme de esa barriga y de la poca movilidad que me daba.

Pero Daniel no paraba de llorar y me estaba desesperando.

-Ya está, por dios – le pidió HyunJin sentado en la cama a mi lado y tocando la barriga de Daniel, tumbado delante nuestro – ni teta, ni biberón, ni pañales ni mierdas, ¿qué quieres, Daniel? – le preguntó – ¿qué quieres? – repitió ¿un traguito de Vodka? ¿si te lo doy te callas? – le preguntó desesperado.

-Podemos probar – bromeé yo ladeando la cabeza y mirando al niño.

Aun no me creía que eso fuese nuestro, que hubiese salido de mí y que hubiese crecido en mis entrañas, me parecía todo surrealista, pero me agradaba la idea, me gustaba esa vida, aunque me comía la conciencia el beso con HueningKai, tenía que decírselo a HyunJin y decirle que el beso me había gustado, porque había sentido cosas por HueningKai en el momento de ese beso, aunque no estaba dispuesta a separarme de HyunJin porque me tenía enamorada del todo.

-Ven aquí – HyunJin lo cogió y apoyó la cabeza de Daniel en su hombro para darle toquecitos en la espalda con la mano – ahí, hijo, llora, llora – lo animó y reí un poco.

-Una cosa, HyunJin – le dije poniéndome seria y él abrió los ojos mirándome fijamente – tengo que decirte algo.

-¿Qué pasa? – me preguntó preocupado.

-Ayer pasó algo con HueningKai – carraspeé y alzó las cejas – nos besamos, HyunJin, fue un beso de nada, pero pasó y quería decírtelo antes de que lo hiciese él.

HyunJin se me quedó mirando anonadado, sin palabras, pero no parecía enfadado, cosa que me tranquilizaba mucho porque estaba muerta de nervios y miedo a que lo nuestro se acabase justo ahora.

-Espera, Daniel, cariño – le dijo al niño dejándolo en el colchón otra vez – sí – celebró él cerrando los ojos – lo ha besado, por fin – susurró.

-Pero… – fruncí el ceño confundida por su reacción.

No me dio tiempo a decir nada, porque HueningKai interrumpió en la conversación y HyunJin se puso serio.

-Aquí ha llegado el tío favorito, Daniel – gritó abriendo sus brazos.

Miró a HyunJin, que lo miraba serio, y después a mi, sabiendo que se lo había dicho.

-¿Besaste a mi novia? – le preguntó HyunJin.

-Puede – contestó HueningKai – vale, sí, los siento mucho, HyunJin – se disculpó él sin saber como llevar la situación.

-Ven aquí – HyunJin golpeó un par de veces el colchón, al lado de Daniel, y HueningKai se sentó – bro – suspiró agarrándolo de la nuca – la próxima vez que beses a mi novia… – lo señaló con el dedo y yo esperé la amenaza – lo haces delante de mí, nada de a escondidas – lo advirtió – no, no, además lo haces besándome a mí también, ¿esto que es? ¿conspiración contra el HyunJin?

-¿Qué? – preguntamos los dos a la vez, igual de confundidos.

-Que os beséis – lo soltó y nos miró sonriente – que os quiero ver.

-¿Con el niño aquí? – HueningKai lo señaló con el dedo.

-El niño no puede abrir ni los ojos, no te va a ver, solo es un beso – dijo HyunJin riendo un poco.

Yo no sabía de qué iba todo eso, pero dejé que HueningKai volviese a besarme, porque me había quedado con ganas de más de él esa noche y ahora que lo estaba besando sin remordimientos, pude disfrutar mucho más de su boca con sabor a menta y de su lengua juguetear con la mía, además su enorme mano estaba en mi rodilla y me gusta como quedaba ahí, igual de bien que la de HyunJin.

-Es uno de los mejores días de mi vida sin duda – rió HyunJin – ¿me das uno a mí? – le preguntó a HueningKai.

Él solo sonrió y también se acercó a HyunJin a besarlo, entonces, por como se besaron, supe que ya lo habían hecho antes, porque HyunJin no iba perdido como yo, iba decidido, sabiendo cómo le gustaban los besos a HueningKai, que eran lentos y profundos, y me encantó la manera en la que se besaron, podría haberlos estado mirando horas.

-¿No se va a callar? – preguntó HueningKai mirando a Daniel y separándose de HyunJin.

-No, ahora aquí con nosotros, a apechugar con el niño, ¿eh, guapo? – le dije yo a HueningKai.

-Tío, ves a por unas nueces – le pidió HyunJin – las necesitamos.

HueningKai salió corriendo de allí y nosotros dos aprovechamos para mirarnos de manera cómplice, como si lo que estábamos iniciando en ese momento con HueningKai llevase mucho tiempo pensado, pero no nos hubiésemos atrevido, aunque ahora estábamos muy contentos con ello.

LIA POV

RyuJin fue la única que se quedó en casa con el bebé, porque dijo que no se sentía con fuerzas para una pelea esa noche y no quería dejar al bebé solo, así que la dejamos allí y nos fuimos todos a la mansión de JungKook, en la otra punta del bosque, el plan era sencillo, los matábamos a todos, HyunJin mataba a JungKook de la mano de mi madre, que en el momento en el que le arrancase el corazón, desharía el hechizo y HyunJin no moriría, además teníamos que recuperar a Han.

Estaba algo nerviosa con todo aquello, sobre todo porque lo más probable era que alguno muriese esa noche, no podía salir todo tan bien, eso no era un puto cuento de hadas.

-Ey – Lee Know me agarró la mano cuando llegamos frente a la casa de JungKook – no mueras – me pidió.

-Ni tú – le supliqué agarrándole las mejillas – estaré bien, pero prométeme que tú también lo estarás.

-En las películas, el malo con ataques de ira nunca muere – bromeó él encogiendo los hombros – pero las brujas suelen morir y solo está Jennie aquí.

-Todo irá bien, Lee Know – le dije yo acariciándole las mejillas con mis pulgares – ven aquí y deja de llorar, anda – reí y le di un beso en los labios.

-Madre mía, que solo estoy – lloriqueó TaeHyun mirándonos.

-Estás solo porque quieres – le gritó RenJun desde el otro lado.

Yo me separé de Lee Know y los dos los miramos sorprendidos, esa no nos la esperábamos para nada, menos que SooBin, YeonJun y Rosé.

-Te acaba de tirar la caña, TaeHyun – le dijo Lee Know señalando a RenJun.

-Lo he notado – rió con timidez mi amigo.

-Pero, ¿esto pasa a menudo? – le pregunté yo.

-De vez en cuando – encogió los hombros y mi novio y yo reímos.

-Tía, no nos enteramos de nada – me dijo Lee Know masajeándome los hombros.

Yo negué con la cabeza y me giré a escuchar a Jeno y Chan, que repasaban el plan una vez más, por si teníamos alguna duda, entonces mi madre en un chasquido de dedos, hizo que las llamas surgiesen del suelo y envolviesen la mansión de JungKook.

-Cazadores – avisó YeJi alzando su arco y una flecha impactó en el pecho de HyunJin.

-De verdad – suspiró él quitándosela – siempre al guapo – negó con la cabeza y cuando alzó la vista sus ojos ya eran rojos por completo.

-Los matamos a todos – ordenó Jeno – que comience el plan.

Todos nos fuimos donde nos tocaba, yo debía entrar en la casa de JungKook con JaeMin, YeonJun y Felix para coger la piedra lunar, aunque me hubiese gustado estar con mi madre para encargarme de las brujas de G-IDLE.

Entramos por la puerta principal, incluso Felix pudo hacerlo porque las llamas estaban destruyendo la casa, así que pudimos empezar a buscar la piedra entre el fuego, el cual a mi no me quemaba porque era hecho por mi madre, así que no podía padecer de ninguna quemadura.

-¿La veis? – gritó YeonJun mirando por una ventana para ver como estaban las cosas.

-No – gritamos todos a la vez.

-Tenemos que darnos prisa – dijo JaeMin subiendo las escaleras y yo lo seguí – ya casi es media noche y HyunJin ya no podrá romper el hechizo que lo matará.

-Vamos, por aquí – lo agarré del brazo y lo metí en una de las habitaciones conmigo.

Buscamos por todos lados, pero ni siquiera la encontramos detrás de las paredes y comenzábamos a desesperarnos, yo no quería mirar por la ventana porque sabía que me pondría mil veces más nerviosa de lo que ya estaba.

-Lia – JaeMin me apartó de la ventana y me cubrió con su cuerpo cuando algo entró rompiendo todos los cristales y quedándose en el suelo.

-¿Qué ha sido eso? – pregunté girándome a mirar el cuerpo en el suelo.

Mi cuerpo comenzó a temblar cuando vi que era mi amiga, era ChaerYeong la que estaba en el suelo toda ensangrentada e inconsciente.

-Dime que no eres mi ChaerYeong – murmuré corriendo hacia ella y agachándome al lado de su cuerpo – dime que no eres mi amiga, que eres la réplica – empecé a suplicar – por favor – dije empezando a llorar y tomándole el pulso – está muerta.

-Lia – JaeMin intentó levantarme del suelo – tenemos que irnos.

-No – dije mirándole los brazos.

Pero eran sus tatuajes y lloré más, porque mi amiga estaba muerta, alguien la había lanzado por la ventana y la había matado, no podía hacer nada contra eso y la impotencia invadió todo mi cuerpo, mi amiga estaba muerta, solo podía repetirme esas palabras en la cabeza una y otra vez, sin parar y me taladraban la cabeza sin piedad alguna.

-La piedra – nos dijo Felix asomándose en la puerta y con la piedra en la mano.

Detrás de él apareció Han, que debió ser quién nos la devolvió, y YeonJun, que miró asustado a ChaerYeong en el suelo.

-No – murmuró Han intentando acercarse.

Entre Felix y JaeMin lo pararon, porque no teníamos tiempo, YeonJun me agarró de la mano y tiró de mí, aunque sabía que él se habría quedado con ella un rato, porque también la quería como yo, era nuestra amiga de la infancia, como una hermana más para nosotros.

Al salir del edificio todo era un desastre, gente peleándose por todas partes y los más importantes, JungKook y HyunJin en una batalla de vida o muerte, intenté buscar a Lee Know, pero no lo encontré por ningún lado y el miedo volvió a invadirme.

G-IDLE estaban todas muertas en el suelo, obra de mi madre, estaban quemadas y sin ojos, con las bocas cosidas, tenía que ser obra de mi madre.

-Jennie – gritó HyunJin sentado encima de JungKook y con su mano cogiéndole el corazón.

Mi madre corrió hacia él y le agarró la mano, no vi ni un poco de humanidad y cariño en los ojos de HyunJin, el cual le arrancó el corazón sin piedad y se quedó mirándolo en su mano, acababa de arrancarle el corazón a su propio padre.

A pesar de que JungKook estaba muerto, la lucha no cesaba, mi madre rompió el hechizo de HyunJin, el cual siguió peleando, YeonJun soltó mi mano y también se puso a pelear con los demás, pero seguían viniendo enemigos, el ejército de JungKook era mucho más grande y poderoso de lo que creíamos.

Todo estaba siendo un desastre, los míos no estaban ganando aquello, aunque ya nos habíamos deshecho del peor, su manada no dejaría de luchar y yo no podía permitir que nada malo les pasase a mis padres, a mis amigos y a Lee Know, el cual luchaba contra tres lobos y no iba a acabar nada bien.

Sentía todos mis poderes acumularse en mis manos, como si me estuviesen gritando que querían salir, salir y acabar con todo aquello, así que hice eso que siempre hacía mi madre.

Chasqueé los dedos dejando salir mi magia y me desplomé en el suelo.

Continuara…

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